EL ESPAÑOL DE LAS DOS ORILLAS



Ocurre en ocasiones que los diversos usos del español en los distintos países de habla hispana producen no pocas dudas ––cuando no contradicciones flagrantes–– entre quienes pretenden hacer un buen uso de nuestro idioma. En otros casos hay palabras y modismos que son más auténticos en el habla hispanoamericana que en la de España. Dialoguemos, por tanto, sobre estas cosas que nos enriquecen a todos.

 
 

«Los niños» incluye a los dos géneros. Por Piedad Villavicencio Bellolio. (Guayaquil, Ecuador)

El mexicano y los mexicanismos. Por Ricardo Espinosa. (Monterrey, México)


   
   
   
   
   
 

«Los niños» incluye a los dos géneros. Por Piedad Villavicencio Bellolio. (Guayaquil, Ecuador)

 

Consulta: Yo aprendí en el colegio que al referirse en un discurso a alumnos, estudiantes, profesores, maestros, etcétera, se entendía que el mensaje iba dirigido a ambos géneros. Ahora se dice maestros y maestras, señores y señoras, empleados y empleadas.

Para escribir la fecha suelen usarse las formas «de 2009» y «del 2009». ¿Cuál es la manera correcta? (Gonzalo Emilio Pereira Martínez; Guayaquil).

Respuesta: Desde el punto de vista lingüístico, las palabras de género gramatical masculino que designan seres animados no se emplean únicamente para mencionar a las personas o animales del sexo masculino, sino que se aplican también para referirse al conjunto de individuos de la misma especie; por ejemplo, en «los ecuatorianos», «los estudiantes» y «los profesores» se incluye a hombres y mujeres; en «los perros» y «los gatos» se menciona a los machos y las hembras. Es decir, cuando los términos de género masculino tienen carácter colectivo o genérico incluyen a hombres y mujeres, machos y hembras.

Una de las leyes gramaticales de la lengua española establece la posibilidad de referirse a un colectivo mixto por medio del género gramatical masculino. Con la aplicación de esta norma, que no es de ninguna manera discriminatoria, se evita la redundancia en contextos en que es evidente la mención de ambos sexos y permite la concisión, claridad y belleza del lenguaje escrito y hablado.

En determinados textos o alocuciones sí es necesaria la alusión de los dos géneros para evitar ambigüedades y hacer énfasis en que se necesita, por ejemplo, la presencia de los dos grupos:

Se solicita que todos colaboren con el orden y aseo del plantel; por lo tanto, los alumnos y las alumnas deben participar en la minga de limpieza.

«Los niños y las niñas», «ecuatorianos y ecuatorianas», «ciudadanos y ciudadanas» son frases que se emplean en el lenguaje político y también administrativo.

Los políticos prefieren el uso de los desdoblamientos de algunos sustantivos porque así hacen énfasis en el trato igualitario de hombres y mujeres; y, por ende, en una comunicación no sexista.

La Real Academia Española (RAE) aún no recoge estos usos en sus libros, a pesar de que cada día es más fuerte la presión que ejercen, sobre este tema, grupos de lingüistas y comunicadores sociales de países como Argentina, España, Puerto Rico, etcétera.

La Nueva gramática española traerá novedades con respecto a este asunto, pues tendrá un apartado de sesenta páginas destinado al género en el idioma, según lo manifestado por Víctor García de la Concha, director de la RAE, en el acto inaugural del seminario 'Mujer y lenguaje en el periodismo', realizado en España.

La Nueva gramática española se publicará en diciembre de este año.

¿DEL 2009 O DE 2009?

La Asociación de Academias de la Lengua Española, en el Diccionario panhispánico de dudas, indica que las dos formas son correctas; por lo tanto, se pueden emplear de manera indistinta.

Diario EL UNIVERSO prefiere la forma con «del», porque el artículo introduce de manera tácita la palabra año.

(Tomado de El Universo, Guayaquil, Ecuador, por gentileza de la autora)

pvillavi@eluniverso.com

www.eluniverso.com

 

  El mexicano y los mexicanismos. Por Ricardo Espinosa. (Monterrey, México)

 

¿Qué idioma hablamos en México? Pues español, o castellano, como quiera usted llamarle, nada más tenemos que reconocer que el español mexicano es muy diferente al español que hablan los argentinos o los peruanos o cualquier otro pueblo latinoamericano. Y es lógico, porque al llegar los españoles, su idioma se mezcló con las lenguas aborígenes y produjo un resultado diferente en cada lugar o región.

Ese resultado en nuestro México ha dado origen a una gran cantidad de mexicanismos que brotan del náhuatl, del maya o de alguna otra lengua que se hablaba en este suelo en la época prehispánica y que en algunos casos (pocos) ha trascendido fronteras, como es el caso del chocolate o del cacahuate. Sin embargo, hay muchos otros vocablos aún vigentes entre nosotros que poco se conocen fuera de nuestro territorio y de esos casos le quiero mencionar algunos que le dan un sello característico a la forma de hablar de los mexicanos.

Tenemos, por ejemplo, el nixtamal. El nixtamal es el maíz cocido con cal al que luego se le agrega agua y se muele para hacer la masa con la que se elaboran las tortillas, redondas, planas y delgaditas, con las que a su vez se hacen los tacos.

Con la masa de maíz se preparan también unas deliciosas chalupas, aunque el vocablo chalupa en este caso está usado en sentido figurado, porque la chalupa es originalmente una pequeña canoa. La chalupa bocadillo simula ser también un barquito cuyo cargamento lleva queso, frijoles, carne picada, lechuga, salsa picosa y algún otro ingrediente que la hace realmente muy sabrosa.

El pipirín en México es una sopa de pasta de trigo, pero la palabra pipirín se usa para referirse a la comida en general. «Necesito dinero para comprar el pipirín» significa 'para llevar comida a mi casa'.

Un mexicanismo «muy mexicano» es el verbo cuatrapear, que la Academia Española no registra. Para nosotros, cuatrapearse es 'confundirse o enredarse'.

Tenemos también la borcelana, que es una bacinica. En español, el bacín es un recipiente y la bacinica es el orinal que se pone o se ponía debajo de la cama para poder depositar ahí los desechos orgánicos entre la noche porque el baño se ubicaba muy lejos y fuera de la casa. Como las bacinicas de clase eran hechas de porcelana, se daba en México la costumbre de llamarle a la vasija borcelana y algunas personas, en el colmo de la delicadeza, le llamaban también taza de noche.

En el lenguaje mexicanísimo a las avispas se les llama también jicotes, los tepalcates son pedazos de vasija de barro quebrada y favor de no confundirlos con los tepocates que son renacuajos, larvas de ranas, sapos y otros batracios. En la cocina mexicana hay platillos exóticos como el de los jumiles, que son insectos que se comen secos y tostados, y que saben un poco como a canela, resultado de los tallos y las hojas de los encinos con los que se alimentan, y también hay escamoles, que es la larva comestible de ciertas hormigas... ¿Gusta usted?

______________________________________

(Por gentileza del autor)

ricardoespinosa@comodijo.net

www.comodijo.net